La gran supervivencia de Cuba.

Muchos critican la actitud de Fidel Castro en cuanto a la política que prevalía y la forma en que ejercía su función como presidente al sostener y mantener principios contrarios a los del sistema económico del gobierno americano. Se cree que el líder es el principal responsable de todo lo que Cuba está sufriendo económicamente, así como políticamente hoy día. Desafortunadamente, se permiten creer que el país habría sido mejor a todos los niveles si tuviera relaciones establecidas con la potencia mundial. Pues, algunos estadounidenses tanto como unos cubanos piensan y afirman con certeza, que la situación económica del país habría sido diferente si entre los Estados Unidos y Cuba, hubiera existido hace mucho ya, relaciones que hubieran permitido el desarrollo económico tanto como político de la nación. Sin embargo; a pesar de que Cuba sigue siendo un país subdesarrollado, hay lugar de decir, que diferentemente de lo que se sostiene; la nación cubana, de todo lo contrario, ha alcanzado mucho. De hecho; su supervivencia en la arena es la prueba más tangible de su éxito. Porque, aun separado de la potencia mundial; sobrevivió en un mundo donde la globalización se impone cada día más y más, y logró abstenerse de esa necesidad de establecer relaciones diplomáticas con el país oponente a pesar de su influencia y de su importancia en la arena política.

Algunos explican que la diplomacia siempre ha jugado un gran papel en el desarrollo económico de una nación y que hoy día, la globalización lo demuestra día tras día claramente; no se puede negar la necesidad y la importancia de las relaciones establecidas entre diferentes países. Como lo confirma Raúl Gutiérrez Patiño, “Las implicaciones que actualmente tienen […] y la diplomacia […] constituyen una de las herramientas más efectivas que poseen los Estados tanto para posicionarse dentro del concierto internacional, como para el mejoramiento de la vida de sus sociedades a través de su política exterior a efecto de garantizar con ello el desarrollo y eficiencia del Estado de Derecho en el concierto internacional”. Entonces, es cierto que Cuba, así como los Estados Unidos hubiesen beneficiado de mucho, si en vez de quedarse cada uno en su rincón, ya hace mucho hubieran relacionado diplomáticamente. Pero, al mismo tiempo, hay que admitir y entender que esos vínculos no pueden, ni deberán ser forzados; son enlaces que se establecen con consentimiento previo y voluntad propia. Entre Cuba y Estados Unidos, el conflicto produjo una tensión que fue demasiado fuerte en aquella época para que la diplomacia fácilmente pudiese entrar en vigor. No es la culpa del líder si, como unos lo quisieran, la diplomacia no pudo prevalecer entre los dos países. En lugar de desacreditar al jefe, mejor habría sido analizar profundamente el origen de la discordia.

Por otro lado, también se toma en cuenta los daños que han causado el embargo impuesto por los Estados Unidos contra Cuba para subrayar la necesidad en la cual se encontraba Cuba de abandonar sus propias concepciones y de allí, compartir las del país oponente y disfrutar de las ventajas que habrían ofrecido esos vínculos con la poderosa nación. Para subrayar las consecuencias perjudiciales de este bloqueo económico, la BBC mencionó en un artículo que publicó en 2009 que, en aquel año, el 37.5 % de los niños  cubanos menores de 3  años fueron afectados por la prohibición de productos nutricionales. No obstante, recientemente, después de la muerte de Fidel, APR News (Agence de Presse Regionale), publicó un artículo donde las estadísticas y los informes de algunas organizaciones como UNICEF, ONU y OMS concluyeron que de una forma u otra Fidel logró llevar a Cuba al puerto del éxito. El artículo explica con datos que Cuba es el único país de América Latina sin desnutrición infantil y cuenta con el mejor sistema de educación en América Latina y sigue diciendo que Cuba es el país donde se encuentra la tasa de mortalidad infantil más baja en América Latina, además, 54% del presupuesto estatal se destina a los servicios sociales, y el primer país en eliminar la transmisión del VIH de la madre al niño. A pesar de todo; Fidel Castro logró hacer de Cuba el país con la tasa de criminalidad más baja de América Latina.

Para llevar a término el presente análisis, sólo falta añadir que, como muchos países, Cuba está lejos de ser un paraíso, pero, diferentemente de lo que quieren hacer creer, Fidel Castro no ha fracasado. De todo lo contrario; ha logrado mucho. Teniendo en cuenta los hechos, datos y las estadísticas, ha hecho un buen trabajo; porque aun dispensado de todos las ayudas de parte de los Estados Unidos, que, para muchos son necesarias e imperativas para avanzar y poder desarrollarse; el líder pudo ofrecer a cada cubano lo necesario para no recurrir a la mendicidad.

 

 

Bibliografía

 

Amnistía Internacional. (2009). El embargo estadounidense contra Cuba. Su impacto en los derechos económicos y sociales. Amnistía Internacional, pp 1-29. Recuperado de http://www.amnestyusa.org/pdfs/amr250072009spa.pdf

 

Gordon, J. (2012). The U.S embargo against Cuba and the diplomatic challenges to Extraterritoriality. The Fletcher Forum of World Affairs, 36(1), 63-79.

 

http://apr-news.fr/fr/actualites/cuba-le-bilan-de-fidel-castro-en-17-points

 

http://www.uv.es/uvweb/master-economic-policy-public-economics/en/blog/consecuencias-del-embargo-economico-de-estados-unidos-a-cuba-1285949223224/GasetaRecerca.html?id=1285957385857

 

http://news.bbc.co.uk/2/hi/8232907.stm

 

 

Prevaleciendo la diplomacia: reforzar los valores universales.

La diplomacia siempre ha sido un importante factor en cuanto a las relaciones establecidas entre diferentes países más allá de sus propias fronteras. De una forma u otra, los enlaces existidos entre ambos gobiernos afectan tanto su política, su economía y hasta la vida de cada uno de sus ciudadanos. De hecho, este vínculo que se restableció entre Cuba y Estados Unidos en 2014, es la prueba más tangible de que hoy, el mundo ya no funciona de la misma manera que operaba en las épocas anteriores. Hoy día; los gobernantes toman en cuenta aspectos que han sido negados, expulsados o simplemente ignorados por el simple hecho de que aun independiente o autónomo, no hay ningún país que esté solo en la arena política. Asimismo, cuando han decidido unirse diplomáticamente, en lugar de eternizarse o basarse sobre eventos históricos pasados que no les han servido de nada en este siglo; ambos presidentes, Barak Obama y Raúl Castro Ruz, simplemente han probado la importancia y el propósito de la diplomacia en el mundo de hoy.

En primer lugar, es importante aclarar que el principio de no intervención como norma jurídica establecido por las Naciones Unidas juega un papel importante en el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países. El conflicto surgió porque en las eras anteriores, los padres fundadores estadounidenses quisieron apoderarse de la isla cubana; pero, como lo subraya el artículo 53 de la Carta de las Naciones Unidas; presentemente: “Ninguna disposición de esta Carta autorizará a las Naciones Unidas a intervenir en los asuntos que son esencialmente de la jurisdicción interna de los Estados, ni obligará; a los Miembros a someter dichos asuntos a procedimientos de arreglo conforme a la presente Carta…” De hecho, por lo mucho que los Estados Unidos lo pudieran querer, apoderarse de cualquier país tiene consecuencias, porque hay principios y convenciones que existen y que no permiten que se produzcan tales acciones; se aconseja preferiblemente el establecimiento de relaciones diplomáticas; creando vínculos de los cuales el mundo entero beneficiará; armonía, paz, alegría y felicidad que son como lo sabemos todos; aspiraciones universales.

También, por las razones que mencionó John Quincy Adams: “…esas islas de Cuba y Puerto Rico, por su posición local, son apéndices del continente americano, y una de ellas, Cuba, casi a la vista de nuestras costas, ha venido a ser de trascendental importancia para los intereses políticos y comerciales de nuestra Unión…”  hubo según él y otros líderes, varias razones por las cuales envidiaban a Cuba, todavía, le faltaba mucho a los Estados Unidos para gozar de una gran economía; hoy día, no es el caso; los Estados Unidos es un poderoso país y goza de un sistema político que le otorga una gran posición tanto económicamente como políticamente en la arena política; pues, como ha sido el caso en aquel tiempo de las trece colonias; pudiera seguir avanzando sin ninguna relación con Cuba, no le hubiera afectado de ningún modo en el sentido de que ya , los Estados Unidos es  completamente capaz de proveer para  sus ciudadanos sin haber que recurrir al país oponente. Mas, al restablecer los vínculos, se entendió que, al unirse, los ciudadanos gozan de mucho más beneficio, ya, los cubanos están bienvenidos en los Estados Unidos y de igual manera, los norteamericanos pueden cruzar al otro lado. En otros términos, se abren puertas para un mejor futuro. Además, hay que recordar que los Estados Unidos es un país de inmigrantes pues, ¿Cuántos estadounidenses tienen raíces cubanas? La respuesta es mucha; de hecho, el restablecimiento de relaciones diplomáticas les une todas, no solamente por vínculos familiares, sino también y principalmente; por ser seres humanos en búsqueda de la felicidad.  No hay duda de que los intercambios culturales también juegan un importante papel en el desarrollo de una nación. Al permitir este intercambio, las dos naciones prevalecen los verdaderos valores sobre rencor, maldad, los cuales no hubieran ayudado en nada.

Hoy día, el mundo entero quiere poner fin al terrorismo; desafiar esos partidarios solamente puede ser logrado siempre y cuando estemos unidos y solidarios. Entonces, es imperativo que nos fraternicemos lo más posible. Los presidentes se han dado cuenta de que la división no puede ser parte de este mundo rodeado de necesidad de socorrerle. Estamos en frente de un mundo conectado, vinculado tanto políticamente como económicamente; al unirse Cuba y Estados Unidos solamente han demostrado lo que se puede lograr con diplomacia. Para mí, hubieran perdido más al continuar comportarse como enemigos que relacionados diplomáticamente. Este mundo en el cual vivimos nos lo enseña de muchas formas cada día; sin unión, la tranquilidad, la paz y el bienestar quedarán asuntos pendientes. El restablecimiento de aquellos enlaces entre Cuba y Estados Unidos proban todo lo que se puede lograr con humanidad.

 

Bibliografía:

James D. Cockcroft, «América Latina y Estados Unidos: historia y política país por país»

 

http://www.elmundo.es/internacional/2015/07/20/55ac2df2e2704ebc3a8b4580.html

 

Aguilera Peralta, G. (2009). Apuntes de una larga y complicada relación. Nueva Sociedad Democracia y Política en América Latina, nº 223, 1-5. Recuperado de http://nuso.org/articulo/apuntes-de-una-larga-y-complicada-relacion/?page=1

 

Amnistía Internacional. (2009). El embargo estadounidense contra Cuba. Su impacto en los derechos económicos y sociales. Amnistía Internacional, pp 1-29. Recuperado de http://www.amnestyusa.org/pdfs/amr250072009spa.pdf

 

Gordon, J. (2012). The U.S embargo against Cuba and the diplomatic challenges to Extraterritoriality. The Fletcher Forum of World Affairs, 36(1), 63-79.

 

http://www.un.org/es/sections/un-charter/chapter-i/index.html

 

 

 

 

 

La diplomacia: más allá de un instrumento político; un arma reparadora.

La esperanza que conlleva las relaciones diplomáticas entre EEUU y Cuba.  

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    Desde siempre, las relaciones diplomáticas establecidas entre dos países siempre han sido importantes y siempre han jugado un importante papel en el desarrollo económico y político de ambas naciones donde los intereses de los ciudadanos están relacionados. A pesar de su soberanía, su autonomía, hoy día, las relaciones que existen entre países aún independientes favorecen no solamente intercambios culturales entre aquellos pueblos, pero también y fundamentalmente crean enlaces entre esos diferentes gobiernos que permitirán luego, la apertura de otros negocios a todos niveles. Por varias décadas, esas relacionas beneficiosas simbolizando cooperación, alianza política, económica y militar han sido deterioradas entre Cuba y Estados Unidos y han sido marcadas por tensiones y confrontaciones que han dado lugar a embargos y a la no representación diplomática de ambos países en sus respectivos territorios. Mas, aunque difícil y largo el proceso de restablecimiento de relaciones diplomáticas, afortunadamente, la diplomacia también cura dañados lazos; porque hoy, se le debe esa esperanza que conlleva los nuevos vínculos entre Cuba y Estados Unidos.

    Este conflicto conocido como “Diferendo Estados Unidos-Cuba” descansaba en el hecho de que los Estados Unidos no querían reconocerle al oponente país el derecho a su autonomía y a establecer el sistema económico, político y social que le parecía mejor y apropiado para su pueblo. En otros términos, los Estados Unidos querían imponer a Cuba sus propias concepciones hegemónicas obligándole a aceptar su propio sistema económico. Es importante subrayar que el diferendo remonta a la época de las trece colonias cuando, en el año 1777, el norteamericano Benjamín Franklin, reclamó a Inglaterra la toma de la Isla cubana. Más tarde, en 1801, Thomas Jefferson expresó el mismo interés para la isla, explicando claramente que, en caso de guerra contra España, los Estados Unidos se apoderaría de Cuba.

A lo largo de la historia, todos los líderes norteamericanos han compartido la misma idea, Cuba representaba un bien que no podían atreverse a perder. El país representaba un bien en todos los ángulos y a todos los niveles. De hecho, según ellos, la isla debía estar bajo la influencia norteamericana.  En 1823, John Quincy Adams explicó claramente las principales razones por las cuales Cuba debía caer en los manos de los Estados Unidos; dijo: “…Esas islas de Cuba y Puerto Rico, por su posición local, son apéndices del continente americano, y una de ellas, Cuba, casi a la vista de nuestras costas, ha venido a ser de trascendental importancia para los intereses políticos y comerciales de nuestra Unión.» Teniendo en cuenta ese dicho, parece obvio el importante papel estratégico que jugaba la posición de Cuba, desde una perspectiva militar para la defensa y la seguridad de los norteamericanos. Segundo, económicamente, la isla presentaba todos los aspectos que hicieron que la envidiaban y la solicitaban, es decir: la fertilidad de su suelo, sus recursos naturales, sus puertas y sus vías de comunicación marítimas. No hay ninguna duda de que la adquisición de Cuba por los Estados Unidos hubiera sido lo más interesante para el sistema de estado de los Estados Unidos como dijo el mismo presidente estadounidense James Monroe.

Hubo varios intentos de apoderarse del territorio cubano, dentro de los cuales se figura intentos de compra como también presencia militar. Porque en ningún momento, los Estados Unidos no han abandonado esa aspiración de poseer la isla. Fue sólo en 1959, después de su victoria revolucionaria que los cubanos pudieron liberarse de las garras de los norteamericanos, y más tarde lograr la salida de las tropas militares de su territorio. Supuestamente, una revolución que les costó mucho a los cubanos. No hay causa sin efecto; como consecuencia, los Estados Unidos impusieron un embargo sobre Cuba y durante muchos años, no mantuvieron ninguna relación diplomática.

La globalización y las relaciones internacionales son importantes factores; hoy día, la soberanía de una nación, la autonomía de un país no lo define todo, porque aún independiente y poderosa, la economía y la política de una nación muy a menudo funciona con anudadas relaciones más allá de sus fronteras. Pues, el 17 de diciembre de 2014, cuando ambos presidentes Raúl Castro Ruz y Barak Obama han anunciado el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países, constituyó la más tangible prueba de que la diplomacia seguía siendo un poderoso instrumento en cuanto a las relaciones políticas establecidas entre países. «Comenzará entonces una nueva etapa, larga y compleja, en el camino hacia la normalización de las relaciones, que requerirá voluntad para encontrar soluciones a los problemas que se han acumulado en más de cinco décadas y afectan los vínculos entre nuestros países y pueblos» dijo Castro. Seguramente, esa etapa promete un futuro lleno de esperanza y señala el gran paso que darán esos nuevos enlaces en su mundo político social y económico.

 

Bibliografía

James D. Cockcroft, «América Latina y Estados Unidos: historia y política país por país»

http://www.elmundo.es/internacional/2015/07/20/55ac2df2e2704ebc3a8b4580.html

Aguilera Peralta, G. (2009). Apuntes de una larga y complicada relación. Nueva Sociedad Democracia y Política en América Latina, nº 223, 1-5. Recuperado de http://nuso.org/articulo/apuntes-de-una-larga-y-complicada-relacion/?page=1

Amnistía Internacional. (2009). El embargo estadounidense contra Cuba. Su impacto en los derechos económicos y sociales. Amnistía Internacional, pp 1-29. Recuperado de http://www.amnestyusa.org/pdfs/amr250072009spa.pdf

Gordon, J. (2012). The U.S embargo against Cuba and the diplomatic challenges to Extraterritoriality. The Fletcher Forum of World Affairs, 36(1), 63-79.